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Autosteamer Sanremo D8 PRO: emulsiona la leche perfecta con un solo toque

En Sanremo creemos que cada detalle cuenta cuando se trata de preparar una excelente taza de café. Por eso, la D8 PRO no solo destaca por su diseño elegante y su rendimiento confiable, sino también por incorporar una innovación que transforma por completo la forma de texturizar la leche: su autosteamer.

¿Qué es el autosteamer?

El autosteamer es una lanceta automática que se encarga de realizar la emulsión perfecta de la leche, sin necesidad de tener gran experiencia en barismo. Solo hay que colocar la leche en la jarra, alzar la lanceta y ubicarla en el punto donde se genera el vórtice ideal para cremar la leche.
A partir de ahí, la D8 PRO se encarga de todo: controla el vapor, la temperatura y el tiempo para obtener una textura impecable.

Tres funciones, un resultado profesional

La D8 PRO cuenta con tres botones principales que simplifican el proceso y garantizan resultados constantes:

  • Purga: limpia la lanceta y elimina residuos de leche antes o después de cada uso.
  • Calentar leche: alcanza la temperatura deseada sin generar espuma.
  • Espumado: crea una textura sedosa, brillante y consistente, ideal para cappuccinos, lattes o flat whites.

Además, incorpora una sonda de temperatura ubicada en la parte inferior de la lanceta, que mide con precisión el calor desde la base de la jarra. El estándar ideal es de 60 °C, y cuando la leche alcanza esa temperatura, el autosteamer se detiene automáticamente.

Consistencia y eficiencia en cada taza

Gracias a esta tecnología, cada bebida sale con la misma calidad, textura y temperatura, sin depender de la experiencia del barista.
Esto hace que la D8 PRO sea la aliada perfecta tanto para cafeterías con alto volumen de trabajo como para negocios que buscan estandarizar su servicio sin perder el toque artesanal.

Una leche perfecta para enfocarse en lo que realmente importa

La D8 PRO garantiza una leche perfectamente texturizada, con el cuerpo, brillo y temperatura ideales para cualquier bebida.
Y mientras el autosteamer se encarga de la precisión, el barista puede enfocarse en el arte latte y en ofrecer una experiencia excepcional al cliente: servicio ágil, bebidas consistentes y una presentación que marca la diferencia en cada taza.